“VIVIR PARA TRABAJAR HASTA ROMPERNOS”
Hoy, 1 de mayo, Día Internacional del Trabajo, las camareras de piso tomamos la palabra. Nosotras, las que limpiamos lo que nadie quiere ver. Las que sostenemos con nuestro cuerpo el “milagro” del turismo español.
SOMOS LAS GRANDES OLVIDADAS.
- DENUNCIAMOS LA PRECARIEDAD QUE NOS MATA EN VIDA
Nos imponen ritmos imposibles: 25, 30, 40 habitaciones por turno. Cronometradas. Vigiladas. Externalizadas a empresas multiservicios que pagan el SMI por dejarnos la espalda, las muñecas, las rodillas. Cargamos carros de 100 kilos. Levantamos colchones. Nos doblamos 300 veces al día. Y cuando el cuerpo dice basta, la mutua dice “no es laboral”.
- DENUNCIAMOS LOS HORARIOS QUE NOS ROBAN LA VIDA
Entramos cuando nuestros hijos duermen y salimos cuando ya se han acostado. Trabajamos fines de semana, festivos, Navidades. Conciliar es un lujo que no nos podemos permitir. Regresamos a casa rendidas. Sin tiempo, sin fuerzas para ser madres, hijas, amigas, mujeres. Solo con ganas de taparnos la cabeza y tumbarnos hasta que suene el despertador para volver al hotel a base de ibuprofeno, relajantes y antiinflamatorios.
- DENUNCIAMOS EL ABANDONO SINDICAL E INSTITUCIONAL
¿Dónde están cuando nos externalizan? ¿Dónde están cuando nos niegan la incapacidad? ¿Dónde están cuando la Inspección de Trabajo no pisa los hoteles de 5 estrellas? Nos hemos sentido solas negociando convenios que nunca se cumplen. Solas en los pasillos de la Seguridad Social peleando por enfermedades que la ley no reconoce: túnel carpiano, hernias, lumbalgias crónicas, síndrome del burnout. Solas incluso con cáncer, recibiendo el alta para volver a empujar el carro.
- DENUNCIAMOS UN MODELO TURÍSTICO QUE EXIGE ESCLAVAS
España presume de PIB turístico. Los empresarios presumen de ocupación récord. Los políticos presumen de “motor económico”. Ese motor somos nosotras. Mujeres, muchas migrantes, muchas mayores de 50. Mano de obra barata para alimentar la riqueza de otros. Esto no es trabajo: es explotación. No es empleo: es esclavitud moderna que nos convierte en enfermas crónicas mucho antes de los 67 años.
POR ESO HOY, 1 DE MAYO, EXIGIMOS:
- Carga de trabajo digna: Medición real de tiempos y limitación de habitaciones por jornada. Basta de destajos encubiertos.
- Reconocimiento de enfermedades profesionales: Inclusión inmediata en el cuadro de enfermedades de los trastornos musculoesqueléticos y psicosociales de las camareras de piso.
- Fin de la externalización: Las camareras de piso a plantilla del hotel. Mismo trabajo, mismo convenio, mismo salario.
- Inspecciones reales y sanciones: Que Trabajo entre en los hoteles. Que multar salga más caro que explotar.
- Jubilación anticipada por penosidad: No podemos llegar a los 67. Nuestros cuerpos no aguantan. Coeficientes reductores ya.
- Apoyo sindical real: Menos foto y más delegadas en los centros de trabajo. Que nos defiendan o que se aparten.
COMPAÑERAS: Nos han querido invisibles. Nos han querido calladas. Nos han querido sumisas detrás de la puerta de la habitación. Hoy decimos basta. Porque no nacimos para limpiar la mierda de nadie a costa de nuestra salud. Porque nos negamos a que “vivir para trabajar” sea nuestra única herencia. Porque merecemos llegar a la jubilación sanas, no rotas, no dopadas, no dolientes de por vida.
ESTE 1 DE MAYO NO FELICITAMOS. ESTE 1 DE MAYO LUCHAMOS.
POR NOSOTRAS. POR LAS QUE VINIERON ANTES. POR LAS QUE VENDRÁN.
LAS GRANDES OLVIDADAS HEMOS DESPERTADO.
¡NI UNA CAMARERA DE PISO MÁS ENFERMA, SOLA Y EXPLOTADA.

