Las III Jornadas Salud y Mujer han sido, un año más, un espacio donde lo que importa de verdad tiene sitio: la información sin tecnicismos, el acompañamiento sin prisas, la escucha sin juicios.
Hoy AMAMA y la AECC han compartido con nosotras conocimiento, experiencia y cercanía. Porque hablar de salud femenina con honestidad —de prevención, de diagnóstico, de lo que se vive cuando el cuerpo necesita atención— sigue siendo necesario, sigue siendo urgente y sigue siendo político.
Gracias a todas las personas que hacen posible estos encuentros. Y a quienes han venido: por estar, por preguntar, por compartir.
Estos espacios los construimos entre todas. Y seguiremos haciéndolo.



