La concejala Delegada de Igualdad y Juventud, Laura Pérez (Podemos), defendió con vehemencia en el pleno municipal la urgencia de debatir y aprobar la moción con motivo del 25N, reprochando a Mairena Decide que se escudara en cuestiones formales para frenar iniciativas en favor de las mujeres víctimas de violencia de género.

Pérez afeó al concejal Juan Bocanegra (Mairena Decide) que calificara la moción como “no urgente”, subrayando que “la vida de las mujeres es urgente, no solo en noviembre, todos los meses”, y acusó a quienes priorizan el debate procedimental de no estar a la altura de los valores de igualdad que dicen defender.

La edil reclamó superar el “formalismo burocrático” recordando que la moción se presentaba dentro del marco legal y del Reglamento Orgánico Municipal, y alertó de que centrarse en la forma mientras se ignora el fondo supone dar la espalda a una realidad “muy severa” que afecta directamente a las vecinas del municipio.

En un duro cruce con Vox, Pérez cuestionó la “falta de empatía, de rigor y de compromiso democrático” de los discursos negacionistas de la violencia machista, advirtiendo de que esa estrategia de “impugnarlo todo” se ha convertido en una falsa rebeldía reaccionaria contra los consensos básicos en igualdad.
La concejala expresó su preocupación por la difusión de bulos y odio frente a datos oficiales, y denunció las campañas de descrédito contra el feminismo y las políticas de igualdad impulsadas desde la ultraderecha con el apoyo de lo que calificó como “derecha mediática”.

Durante su intervención, Pérez recordó que en Mairena del Aljarafe hay 153 mujeres víctimas de violencia con algún sistema de seguimiento y alrededor de 900 en la comarca, datos que atribuyó a la Guardia Civil para rebatir las acusaciones de “inflar cifras” o alimentar “chiringuitos”.

“¿Qué hacemos con estos datos, con estas mujeres que sufren y temen por sus vidas y por la de sus hijos?”, lanzó, para denunciar que la receta de la ultraderecha pasa por “bulos, por un lado, y eliminación de recursos por otro”, en referencia a las propuestas de suprimir concejalías y servicios de igualdad allí donde gobiernan.

Frente a esa estrategia, Pérez detalló la hoja de ruta municipal en materia de igualdad y lucha contra la violencia de género: una red de referentes comunitarias, talleres de empoderamiento, autoestima y autodefensa, programas de educación afectivo-sexual, puntos violeta juveniles, mesas de coordinación institucional y técnica, impulso del convenio VioGen y acciones formativas y de empleo para reducir la dependencia económica de las mujeres.

La concejala explicó que también se trabaja específicamente con la juventud en la prevención de la violencia digital y se desarrollan actividades de sensibilización, tertulias, acciones de calle y propuestas culturales, como concursos de fotografía, para abordar el problema desde el ámbito comunitario y educativo.

Pérez defendió que dispositivos como las pulseras telemáticas son “medidas correctoras” necesarias pero insuficientes, y reivindicó que la herramienta verdaderamente transformadora es la educación, reclamando más recursos y mejor coordinación institucional.

Asimismo, sobre la ley del “solo sí es sí”, criticó la respuesta reaccionaria que obvia el avance que supuso situar el consentimiento en el centro del debate y señaló el sesgo machista de parte de la judicatura.

La concejala concluyó que el Ayuntamiento tiene la obligación de “estar del lado de las mujeres de manera continuada”, acompañando, dotando de recursos y atendiendo necesidades, y advirtió de que los plenos municipales no solo están para aprobar parques o luminarias, sino también para frenar los discursos de odio.
Pérez alertó de que el ataque normalizado a mujeres, feministas, migrantes, personas racializadas y personas trans busca desmantelar consensos históricos en igualdad y restaurar jerarquías de género, clase y raza, algo que aseguró que su grupo no está dispuesto a permitir.